Muro ciego de aristas coronado, escaleras sin motivo aparente, desde un molino fluye la corriente, lógica humillada, cruzando el vado. Con verdades el grabador nos miente y traza su perversa perspectiva curvas rectas que la mirada esquiva mármol de torres con arcos de puente. Es cada parte maestría objetiva pero lo que nos aturde es el todo; graba el genio su trama obsesiva, geometría hecha tinta de algún modo, mosaico tenaz, pared recursiva, huellas de carro y charcos en el lodo.
-- Ángel Ortega, Las Tijeras del Viajero